Reía como quien todo lo sabe (21-VII-2017)

Reía como quien todo lo sabe.
Vivía como una flor.
Su corazón era un delgado polen.
Dios era un colibrí y lo visitaba.
Por las noches se arrullaba
    con el crepitar de las estrellas.
Y era como un manojo de cardos
estallando blandamente en la honda
llama azul del blando viento,
como un manojo de crisálidas crujiendo
lentamente hasta quedar vacías.
Era un alma de Dios, era San Juan.

Ricardo Yáñez

A las orillas de un río… (11-V-2017)

A las orillas de un río
bajo un árbol de senté
y todo el tiempo era mío
sin por qué ni para qué
          Sin por qué ni para qué
vi todo el tiempo pasar
supe de dónde nacía
y el mar al que iba a llegar
          A las orillas de un río
mi vida toda pasó
y creo también que la vida
de que vengo a donde voy
          Bajo el árbol junto al río
toda la tarde pasé
no se me olvida ese día
en que de mí me olvidé

Ricardo Yáñez