Historia (3-XI-2017)

Subíamos corriendo la larga escalera.
Apenas si mirábamos posibles
detalles laterales,
sorpresas de una ventana
abierta al mundo tras los vidrios,
reflejos, sedimentos
del que subiera antes.
Velozmente cruzamos
la inútil pausa del rellano,
abandonadas rosas menos que naturales,
los ramalazos del siempre
ciego cielo
a su modo indeleble.
Subíamos, subíamos
por lo idéntico
sólo que hacía cada vez menos luz,
hacia pozo más hondo.

Ida Vitale

Reunión (20-VII-2017)

Érase un bosque de palabras,
una emboscada lluvia de palabras,
una vociferante o tácita
convención de palabras,
un musgo delicioso susurrante,
un estrépito tenue,
un oral arco iris de posibles
oh, leves leves disidencias leves,
érase el pro y el contra,
el sí y el no,
multiplicados árboles
con voz en cada una de las hojas.
         Ya nunca más, diríase,
el silencio.

Ida Vitale

Gratitudes de verano (7-VI-2017)

En el verano:
viento en la esquina,
verde sobreviviente en la sequía,
tenue, obstinada nube que aparece
y cruza sola el cielo imperturbable,
agasajo de la sombra del árbol,
vaso de agua al regreso: muchas gracias.
         Rapado, el pasto tiene olores
a pequeño cadáver indeciso,
otra culpa del verano profundo.
Desolada de ferocísimo sol,
esta pared lo escupe. Sólo faltan
tristezas de pájaros agónicos
para mojar el borde de un pañuelo.
         A ti, alfabeto,
gracias te sean dadas,
por acudirme, pese a esta miseria:
musitas y aminoras con memorias
de milagrosas y narradas lluvias,
de mares y manzanas, tanto agobio,
que olvido este calor y que aún lo escribo.

Ida Vitale