Al viento (28-XI-2017)

Cuando era niño, con pavor te oía
en las puertas gemir de mi aposento;
doloroso, tristísimo lamento
de misteriosos seres te creía.
         Cuando era joven, tu rumor decía
frases que adivinó mi pensamiento;
y cruzando después el campamento,
Patria, tu ronca voz me repetía.
         Hoy te siento azotando, en las oscuras
noches, de mi prisión las fuertes rejas;
pero me han dicho ya mis desventuras
         que eres viento, no más, cuando te quejas,
eres viento si ruges o murmuras,
viento si llegas, viento si te alejas.

Vicente Riva Palacio