Soneto en tres términos (26-VI-2017)

río
llora eterno
eterno llora río
río llora río eterno
         eterno
llora río
río eterno eterno
llora llora llora río
         río
eterno río
llora
         llora
eterno llora
río

Raúl Renán

Poema del poema (26-IV-2017)

El poema
no sabe
ni sospecha 
la frente
en que caerá
después de muerto.
La vida 
es un responso
a flor
cerrada.
        Un verso
clavado
en la espesura
es señal de
presa ambigua.
No hay figura 
que entrañe.
El poema
mira
por todos
lados
con sus
ojos de mosca
y no caben
en sí
sus visiones.
Estoy de él
cubierto
por su saliva
y tatuado
por todos
sus versos.
Así me miran
los que leen.
        Cuando
su cuerpo
se llena
de versos
como agujas
de erizo,
pican la lengua
al memorioso.
En los libros
manchan
las páginas 
junto a las flores
marchitas
que indican
las caídas 
fatales.
La espera
de los versos
es picata menuda
servida en plato
plano
pero enriquecedor.
        En lugar
del papel
prefiero guardar
mi poema
en el bolsillo,
entre mis monedas
baratas.
Pagar con él
a la puerta
del infierno
para no
pasar.
        Mi poema
está escrito
en la palma
de mis orejas
montadas
con rimas
en M.
        Oigo
trinar
unos versos.
Los percibo
solos
haciendo lo suyo
verbal: cantar
para sobrevivir.

Raúl Renan