(9-VIII-2018)

 

El exprimidor de naranjas dejó de funcionar.
Eso pasa.
Las cosas sin importancia
buscan su turno, se dan su importancia
así, no sirviendo,
dejándonos incompletos, ausentándose en
–                                         [el justo momento.
Y a mí
Todo lo que es ausencia, ausentarse,
Me rompe los vidrios. Ejerce una poderosa detonación
casi como el que se tira al piso al escuchar un bombardeo,
–                                         [una balacera.
–           Lo mismo hizo el sacacorchos.
No estuvo. Tal vez nunca compré uno.
Y el rallador, y el abrelatas
que nunca pensó hacerme tanta falta
me hizo salir al centro comercial
a buscarlo. Como una esposa cuando se enoja
y hay que ir por ella a casa de los suegros, o a buscarla
–                                        [con la vecina.
–            No sé por qué me afectan tanto las cosas
que dejan de funcionar, que se ausentan.
A veces he pensado en comprar dos cosas de lo mismo.
Pero no sé si yo pueda
en lo futuro
con dos ausencias.

A. E. Quintero (1969)
Cuenta regresiva
Premio Bellas Artes de
Poesía Aguascalientes 2011
Era, ICA, INBA, Conaculta,
México, 2011

Anuncios