Poderes del cuchillo (1°-III-2018)

 

Cándido a veces,
el filo de la hoja
no se sabe cuchillo,
y su poder de muerte
permanece callado
al pelar papas,
blancos nabos,
asesinando sólo limones o cebollas.
–          Mas se presiente letal:
su creación primera
tuvo como fundamento
el hambre de la carne
de bestias o enemigos.
–         Un cuchillo jamás es inocente.
–         Nos ve de soslayo,
deseoso de ensayar toda su fuerza
al primer accidente,
por lo menos en un dedo,
en un brazo,
y sonríe
con el primer dolor
de la mañana.
–         Quiere saber de entrañas,
de hermosos músculos,
células y tegumentos,
no solamente cortar
rojos jitomates,
párvulas manzanas.
–         El cuchillo quiere hendir
y mirar lo que su acción divide:
es el gran multiplicador.
–         Su hoja
es un espejo,
pero no te acerques mucho
al vientre de su sed,
pues busca
encontrar su vaina perdida
en algún cuerpo,
en toda sangre.

Blanca Luz Pulido (1956)
Poderes del cuchillo
UNAM / Parentalia ediciones, México, 2015

Del fuego (18-XII-2017)

Toda la noche vi crecer el fuego.
José Emilio Pacheco

Toda la noche vi crecer el fuego
y no pude tocarlo
ni sumarme a su encuentro luminoso.
         Toda la noche supe de su danza
de su comercio con el viento
y no quise unirme a su llegada
ni celebrar su magnífico retorno.
         El fuego es la renuncia de las cosas
a su aspecto tenaz, a su dibujo.
         Toda la noche vi crecer el fuego
y no conocí su voz
ni apuré su llama.
         Y aquí estoy
en este paisaje de cenizas.

Blanca Luz Pulido

Nocturna (27-abr-2017)

Contra la idea
inscrita en mármol, 
contra las superficies
y su rapidez,
tengo los sueños.
          Cada noche espero
el momento de hundirme
en su papel en blanco,
manuscrito de sombras
vivas esperándome.
          Cada noche
cumplen la promesa
de volverme nadie
por unas horas;
          cada mañana soy sólo
uno de sus ahogados
en la playa del amanecer.

Blanca Luz Pulido