Una mañana insólita (7-V-2017)

Una mañana insólita de julio
me ofrecieron tus manos los diamantes,
el collar del perdón, la gargantilla,
de un amor cincelado con preguntas,
y ornamentaste el sueño más amargo,
diste voz a los muros que me cercan,
acudiste puntual como los óleos
para mostrarme de tu luz el centro;
mañana sin dolientes arreboles,
sin cascadas de trinos, sin memoria
de rayos o relámpagos o nubes.
Amanecer del tiempo en mis sentidos,
desnudez cardinal y meridiana:
esponsales del polvo con el humo.

Gilberto Prado Galán

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