Luz gastada (21-XII-2018)

 

Otra vez amanece.

La tinta solar empieza a darle sus formas a la Tierra.

Figuras sorprendentemente parecidas a las de ayer
a las de hace una semana.

Sin embargo no hay que acercarse demasiado a sus tejidos.

Podemos darnos cuenta que solamente son recuerdos del sol
que a veces tiene un tropezón en la memoria.

¿No has visto por ejemplo cómo cambia
tu rostro en el espejo de un día para otro?

Uno sigue siendo el mismo.

Sólo es la memoria de la luz la que envejece
en el reflejo.

José Manuel Pintado
Nostalgia de Marte
Conaculta, México, 2003

Última crónica (20-XI-2017)

Luego que salió la luz
llegamos a la península más lejana
con arcabuces, caballos sudorosos,
muchas ganas de tendernos en la arena
o en mujer si hubiera alguna.
Pero no hallamos rastro
antes de que se pusiera el sol.
El combate duró toda la noche
y como fue lluviosa
se mojó la pólvora y el ánimo
y en el amanecer
nos vimos diezmados por toda parte.
Pudimos hacer brecha hasta estos tiempos
y desde aquí contemplamos
cómo el estiércol ha cubierto el país:
estas ciudades llenas de jardines,
de pájaros de plumas en las que nunca se ponía el sol.

José Manuel Pintado

Estela de Palenque (11-VIII-2017)

No sé si todo comenzó de noche.
Sólo recuerdo nuestra larga caminata,
los pasos que subían penosamente y el granizo.
Colocamos el tiempo
en marcha hacia el abismo.
No sé si era de noche.
Bajamos por la selva.
La destrucción fue oída en otras ciudades.
No hubo víctimas.
El observatorio fue deshecho.
No recuerdo haber visto el sol desde entonces.
El constante granizo no me deja pensar bien.
La ceiba y el colibrí se han congelado.
Sólo quisimos que dios dejara de revelarnos su demencia
perfecta.
Desde entonces no hay día ni noche sólo granizo niebla solamente.

José Manuel Pintado