Las sirenas (12-II-2019)

 

En las ondas del verde caimanero,
estiradas de luz en áureas venas,
un grupo bullicioso de sirenas
juega y canta su canto lisonjero.
–                     Es la luna de nácar un venero,
y al bañar ese nácar las serenas
extensiones del golfo, de iris plena,
finge hervores de perlas cada estero.
–                    Dos sirenas del coro se retiran:
se quieren y se atraen; tornan, giran,
se besan en los labios escarlata,
–                     sumérgense abrazadas en las olas,
y resurgen unidas en sus dos colas
como una lira trémula de plata.

Amado Nervo (1870-1919)
Poesías completas,
Biblioteca Nueva, Madrd,1935

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Cobardía (25-VIII-2018)

 

Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza
de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul!…
Pasó con su madre. Volvió la cabeza;
¡me clavó muy hondo su mirada azul!
–           Quedé como en éxtasis…
–                                                       Con febril premura
“¡Síguela!” gritaron cuerpo y alma al par.
… Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!

Amado Nervo (1870-1919)
En Gabriel Zaid, Ómnibus de poesía mexicana
Siglo XXI, México, 15ª ed., 1989

En paz (15-IV-2018)

 

Artifex vitae, artifex sui.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
–         porque veo, al final de mi rudo camino,
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
         que si extraje las mieles o las hieles de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
–         Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio, tuve algunas santamente serenas…
–         Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo (1870-1919)
Poesía mexicana I, 1810-1914
Introducción, selección y notas de José Emilio Pacheco
Promexa, México, 1979