Villancicos (23-XII-2018)

 

¡Que vengo cansado
de buscar al Niño
y no lo he encontrado!…
—          ¡Que un ángel me guíe
donde Él está.
Mis ojos lo vean,
que es la Navidad!

Mañanita de invierno,
día de nieve,
sin pajaritos nuevos,
sin hojas verdes.
Un niño está sin ropas
en un pesebre…

Que se enciendan de naranjas
los naranjales en flor.
¡Que al mundo vino un amor!
—          En la ramita más alta,
cante el pájaro cantor:
¡que al mundo vino un amor!
—          Y los prados, que se vistan
con su manto de verdor,
¡que al mundo vino un amor!

Pajarita de las nieves,
deja la ramita helada
y vete a ver a ese Niño
que nació en la madrugada.

Palomita mensajera,
tan blanca como la nieve,
lleva al Niño este anillito
y dile que me recuerde,
que yo soy aquella niña
que le llevó lirios verdes.

Concha Méndez (1898-1986)
Sirena de Navidad
Ilustraciones de Catherine Siewert
Ediciones del Ermitaño / SEP
México, 1984

Verde luna (17-X-2018)

 

Atardecer. Verde luna.
Verde luna y claro viento.
Ya el día, por los jardines,
Se va durmiendo, durmiendo…
–         Atardecer. En mi alma
yo no sé qué es lo que siento.
Debe de ser la amargura
de otro día que se ha muerto…
–         Escalas de luz y sombra
viene la luna tendiendo.
(Mi corazón tendió escalas
que me lo van desprendiendo…)
–         Atardecer. Verde luna.
Verde luna y claro viento.

Concha Méndez (1898 – 1987)
En Aurora Marya Saavedra,
Las divinas mutantes. Carta de relación del
itinerario de la poesía femenina en México
UNAM, Praxis, IMC, Sogem, IPN, México, 1996

Seis villancicos (26-XII-2017)

1
¡Que vengo cansado
de buscar al Niño
y no lo he encontrado!…
         ¡Que un ángel me guíe
adonde Él está.
Mis ojos lo vean,
que es la Navidad!

2
Que se enciendan de naranjas
los naranjales en flor:
¡Que al mundo vino un amor!
         En la ramita más alta,
cante el pájaro cantor:
¡Que al mundo vino un amor!
         Y los prados, que se vistan
con su manto de verdor:
¡Que al mundo vino un amor!

3
El jardinerito, madre,
cortando está en el jardín
rosas de invierno, que cuida,
mejores que las de abril.
         –¿Para quién son esas rosas,
para quién las cortas, di?
–Para un Niño que ha venido
al mundo como un jazmín. 

4
–¿Qué lleva el borriquillo
en sus albardas?
–Avellanas y nueces,
queso de cabra.
         Porque va a Belén lleva
paso ligero:
quiere que su regalo
sea el primero.

5
Una sirenita escoge
y guarda en redes de algas,
las más finas caracolas
por la arena de las playas.
         –¿Para quién buscas, sirena,
estas joyas de la mar?
–Para que el Niño con ellas
pueda contento jugar.

6
¡Luces de colores
para ir a Belén,
y ramos de flores,
música también!
         Que un Niño ha nacido
de tan blanca piel,
que dicen que es nardo,
o blanco clavel.
         ¡Vámonos aprisa,
que lo quiero ver!

Concha Méndez