De Versos sencillos (16-I-2019)

 

XLIII
Mucho, señora, daría
Por tender sobre tu espalda
Tu cabellera bravía,
Tu cabellera de gualda:
Despacio la tendería,
Callado la besaría.
Por sobre la oreja fina
Baja lustroso el cabello,
Lo mismo que una cortina
Que se levanta hacia el cuello.
La oreja es obra divina
De porcelana de China.
Mucho, señora te diera
Por desenredar el nudo
De tu roja cabellera
Sobre tu cuello desnudo:
Muy despacio la esparciera
Hilo por hilo la abriera.

José Martí (1853-1895)
Versos sencillos
Prólogo de Rubén Darío, Epílogo
De Juan Ramón Jiménez
Santillana, Madrid, 1969

Si ves un monte de espumas… (24-XI-2017)

Si ves un monte de espumas, 

es mi verso lo que ves: 

mi verso es un monte, y es 

un abanico de plumas.

          Mi verso es como un puñal 

que por el puño echa flor: 

mi verso es un surtidor 

que da un agua de coral.

          Mi verso es de un verde claro 

y de un carmín encendido: 

mi verso es un ciervo herido 

que busca en el monte amparo.

         Mi verso al valiente agrada: 

mi verso, breve y sincero, 

es del vigor del acero 

con que se funde la espada.

José Martí