Nupcias (11-V-2018)

 

Como una cebolla de cáscara agrietada,
lastimada por el polvo y la intemperie
morada o blanca
–visualícela al gusto–
anónima cebolla
entre el montón apilado de cualquier
mercado o estanquillo,
en las tosquedades de su superficie.
Algo vino
a pelar su rudeza,
a eliminar sus sucesivas pieles
maltratadas. No fue de golpe, tomó
tiempo. Un pasar de días y de años
mientras poco a poco adelgazaba
la pasiva cebolla de su alma: de pronto
tuvo luz como un diamante.
De pronto aparecieron las palabras. De pronto
pudo oírla pues era un velo finísimo de novia
que abría su voz traslúcida de agua.

Araceli Mancilla Zayas (1964)
Brazos del tiempo
Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2017