De “A ojo de pájaro” (14-II-2019)

 

II
No sé cuándo el cristal rompió tu mirada
oscureciendo tus ojos, destruyendo tu casa.
Me di cuenta cuando enterraste a tu Dios,
y pusiste en entredicho tu fe y su existencia:
éramos dos niñas llorando al padre.
¡Yo estaba allí! Todo era silencio e incierto.
¿Por qué te quedas callada? ¿Por qué no dices nada?
Íbamos de cabeza a no sé qué senda
arrastradas por un camino de hormigas,
tal vez a un exterminio de flores,
¡vayamos a correr a casa de la abuela!
Nuestros ojos disipaban en ninguna parte,
no sabía si estaba viva o muerta,
me conformaba con ver tu sombra al lado mío,
quizá para no sentirme sola
–                  hasta que aprendimos a cargar con un féretro dentro de uno más grande.

Sulma Jiménez (1988)
en Astilo, antología poética. Selección
de Óscar Oliva y Julio Solís. Cultura,
Dirección de Publicaciones del Coneculta
Chiapas, Guadalajara, 2017

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