Con el corazón (18-VIII-2018)

 

Cuando mi voz alcanzó el sonido
y hubo quien escuchó
lo que decía,
el hombre que me amaba
me cortó la lengua.
Cuando mis manos grabaron palabras
y hubo quien leyó
lo que escribía,
el hombre que me amaba
me partió los brazos.
Cuando aprendí a hablar con la mirada
y hubo quien descifró
el código de mis pupilas,
el hombre que me amaba
me sacó los ojos.
Casi sorda de nacimiento,
con un hálito mínimo
para beber en la huida,
una noche tomé mi corazón
entre las piernas
y abandoné
al hombre que me amaba.

Carmen Julia Holguín Chaparro (1967)
… y a pesar de las cicatrices
Ediciones Caletita, Monterrey, 2017

Señora Santana (24-VI-2018)

 

Para Esteban y Calletana (qepd)

–Señora Santana
¿por qué llora el niño?
–Por una manzana
que se le ha perdido…
–          Pero el niño no llora
ni se duerme con la nana
que le canta su abuela.
Le gusta oírla,
arrullarse sin cerrar los ojos,
jugar a que es un bebito
y que el mundo
cabe en ese pedazo de cama,
en esa mano de arrugas
que le palmea la espalda
suavecito
mientras le dice
que arriba del cielo
hay un agujero
por donde se asoma
Calzones de Cuero…
–          Y entonces viene la risa
porque quién sabe cómo
se imagina a ese extraño
personajes del que habla
aquel canto.
Ella le dice que se vaya
mucho al demonio
porque ella sí tiene sueño
y se voltea para dormir.
Él se queda despierto y divertido
saboreando la manzana
perdida
y el eco de la voz
de Cachetana

Carmen Julia Holguín Chaparro (1967)
…y a pesar de las cicatrices
The University of New Mexico, Albuquerque, 2017