Sensemayá (15-X-2018)

 

Canto para matar una culebra

¡Mayombe–bombe–mayombé!
¡Mayombe–bombe–mayombé!
¡Mayombe–bombe–mayombé!
–         La culebra tiene los ojos de vidrio;
la culebra viene y se enreda en un palo;
con sus ojos de vidrio, en un palo.
La culebra camina sin patas;
la culebra se esconde en la yerba;
caminando se esconde en la yerba,
caminando sin patas.
–         ¡Mayombé-bombé-mayombé!
¡Mayombé-bombé-mayombé!
¡Mayombé-bombé-mayombé!
–         Tú le das con el hacha y se muere:
¡dale ya!
¡No le des con el pie que te muerde,
no le des con el pie, que se va!
–         Sensemayá, la culebra,
sensemayá.
Sensemayá, con sus ojos,
sensemayá.
Sensemayá, con su lengua,
sensemayá.
Sensemayá, con su boca,
sensemayá.
–         La culebra muerta no puede comer;
la culebra muerta no puede silbar;
no puede caminar,
no puede correr.
La culebra muerta no puede mirar;
la culebra muerta no puede beber;
no puede respirar,
¡no puede morder!
–         ¡Mayombé-bombe-mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombé-bombe-mayombé!
Sensemayá, no se mueve…
¡Mayombé-bombe-mayombé!
Sensemayá, la culebra…
¡Mayombé-bombe-mayombé!
¡Sensemayá, se murió!

Nicolás Guillén (1902 – 1989)
Sóngoro Cosongo
Losada, Buenos Aires, 1952