Dolor (26-VI-2018)

 

Mi abismo se llenó de su mirada,
y se fundió en mi ser, y fue tan mía,
que dudo si este aliento de agonía
es vida aún o muerte alucinada.
–          Llegó el Arcángel, descargó la espada
sobre el doble laurel que florecía
en el sellado huerto… Y aquel día
volvió la sombra y regresé a mi nada.
–          Creí que el mundo, ante el humano asombro,
iba a caer envuelto en el escombro
de la ruina total del firmamento…
–          ¡Mas vi la tierra en paz, en paz la altura,
sereno el campo, la corriente pura,
el monte azul y sosegado el viento!

Enrique González Martínez (1871-1952)
Poemas truncos (1935)
En Obras completas, El Colegio de México, México, 1971

Y pienso que la vida (14-VI-2017)

Y pienso que la vida se me va con huida
inevitable y rápida, y me conturbo, y pienso
en mis horas lejanas, y me asalta un inmenso
afán de ser el de antes y desandar la vida.
         ¡Oh los pasos sin rumbo por la senda perdida,
los anhelos inútiles, el batallar intenso!
¿Cómo flotáis ahora, blancas nubes de incienso
quemado en los altares de una deidad mentida?
         Páginas tersas, páginas de los libros, lecturas
de espejismos enfermos, de cuestiones oscuras. . .
¡Ay, lo que yo he leído! ¡Ay, lo que yo he soñado! . . .
         Tristes noches de estéril meditación, quimera
que ofuscaste mi espíritu sin dejarme siquiera
mirar que iba la vida sonriendo a mi lado . . .
         (¡Ay, lo que yo he leído! ¡Ay, lo que yo he soñado!)

Enrique González Martínez