Doblaron en el viento… (26-I-2019)

 

Para Jorge Cantú de la Garza,
que me regaló un caleidoscopio

I
Doblaron en el viento las mariposas fúnebres sus alas
giró el caleidoscopio
amaneció la muerte
–          con cara de mañana
brillaron las campanas y las hojas de plata poblaron aires nuevos
la muerte
con cara de mañana, ojos de sueño
–          suspendida en belleza
irradiaba

II
amanecen
–         temblor leve de aires
los insectos
–         de figuras abstractas

un hormigueo de horas
multiplica colores

gira el caleidoscopio
la luz cambia de rumbo
se transforma
          la cara de las cosas

el recuerdo no habita
en el ojo arrobado

Isabel Fraire (1934-2015)
Revista Mexicana de Literatura,
núm. 9-12,
septiembre-diciembre de 1961

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No te deseo… (4-XI-2017)

no te deseo
te veo
tu imagen sigue
ocupando el silencio junto a mí
         no tengo otra manera de moverme
que envuelta en tu mirada
tu recuerdo me viste
         el aire que ocupaban tus palabras
resuena en mis oídos
como un tropel de ángeles
         mis dedos sonámbulos
se tropiezan contigo
en cada objeto

Isabel Fraire

aún en vida un halo oscuro te rodeaba (11-IX-2017)

aún en vida un halo oscuro te rodeaba
tu risa era la risa quebradiza del
         agua que cae sobre la roca
tu cabello raíces incrustadas en un cielo sin nubes
tus ojos dos pescados perdidos en
         busca de una isla
si en ti me miro espejo en que se pierden
         mis manos como algas
tú en cuál espejo ahora te disuelves
         se disuelve tu nombre y tu mirada
sin dejar más rastro que un vago estremecerse
        sobre la piel de alguno
y una súbita imagen inconexa que se presenta y borra
muy pronto para siempre.

Isabel Fraire

en el anfiteatro… (29-V-2017)

en el anfiteatro del silencio
         poblado de mariscos
allí donde pululan hormigas con alas que son piedras preciosas
perdí un caracol
que me daba la hora
         y me encontré de pronto ante un espejo
que me preguntó 
quién eres
         agitada multipliqué mis caras
recordé niños que había sido y sueños que había querido ser
y momentos largo tiempo perdidos
presenté mil verdades sucesivas que caían en silencio
hasta confesar
soy todo
y quedar convertida en un sistema de sistemas que giraban
en un silencio espeso

Isabel Fraire