¿Cómo iba a llegar? (27-II-2018)

 

Para Rafa, el místico

¿Cómo iba a llegar?
si el viento me retuvo.
Me envolvió en sus luces
–         me azotó
y me acarició con los cascos
de sus caballos.
Subió por mis sentidos,
palmo a palmo
desatando la locura
de oquedades, de
claveles enlazados.
–         Me dejó
muriendo un poco
entre sus labios.
¿Crees que así podría
llegar temprano?

Roxana Elvridge-Thomas (1964)
Labrar en la tinta
Colección Peristerá, México, 1988

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Voz (21-I-2018)

En la roja mordida del viento,
en la arista que punza las yemas,
en la sangre vertida,
en la entraña aromada de incienso,
en el dulce tósigo hirviente,
en el pétalo, en la savia, en la cruel amapola.
En el ritmo que prende furioso,
en el lánguido hablar del oboe,
en el gozo, en el llanto, en el fuete certero,
en el bosque incendiado
llega, palpitante, hambrienta,
la voz que se cuela en el cuerpo,
que inunda memoria y sentidos,
que escuece caminos, que duele.
Que es un enjambre de peces lejanos,
que es parte del aire y la piel y los ojos.
La lengua espera su acero,
el oído pena por ella, muere apartado
de esa voz lejana y dulce,
en tuétano metida.

Roxana Elvridge-Thomas

Soledad 5-VII-2017

Un gato luminoso deslizó sus huellas por mi sueño,
rondó el espacio en el que habito,
encendió con rumores las bujías
que pensaba fundidas para siempre.
Trajo en las pupilas el remedio
que ayuda a atravesar todo abismo.
Entre el pelo de su lomo
vivía una legión de seres asombrosos
siempre listos para el tósigo, las alas
y el balance sempiterno de las lunas.
Su luz alimentó los pliegues de estos muros,
hizo cóncava la almendra en que reposo,
bordó mil manantiales al contacto de sus patas.
Ahora, que emprendo nuevamente la marcha,
vuelvo el rostro hacia el lugar donde solía morar
y veo al gato iluminando la ventana.
Cierra los ojos.
Comprendo que se ha ido.

Roxana Elvridge-Thomas