Señor: he sido el hombre… (1°-VIII-2017)

Señor: he sido el hombre que he podido
ser, y sin falsedad ni fingimiento.
¿Anduve bien? Por mi arrebatamiento
enajenado, he sido lo que he sido.
         Desconozco si tuvo o no sentido
mi modo de sentir. Hoy ya no siento
aquel gozo de ser –el ardimiento
de la sangre, ni apenas su latido.
         Mucho temo que yo, como traído
y llevado en sus rachas por el viento,
no haya podido ser lo que he querido
         ser. Y es posible que en mi acabamiento
se extinga el hombre que no fui, el que ha sido
un intento de ser, sólo un intento…

Juan José Domenchina