La hora (2-IV-2018)

 

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.
–         Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.
–         Ahora, que tengo la carne olorosa,
y los ojos limpios y la piel de rosa.
–         Ahora, que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.
–         Ahora, que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.
–         Después… ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!
–         Que entonces inútil será tu deseo
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.
–         ¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!
–         Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.
–         Hoy, y no mañana. Oh, amante, ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

Juana de Ibarbourou (1892-1979)
Sus mejores poemas
Editorial América, Madrid, 1930

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