Venus abandona el mar (30-XII-2018)

 

I
Emerges del océano.
Cristales resbalan por tus montañas.
Ahora calzas zapatillas de arena.
¿Y el infinito animal azul,
recién abandonado en el lecho?
¿Seguirá excitado con el perfume
que regaste en sábanas de espuma?

II
El mar está excitado.
Cuando te abrazó, lo impregnó tu fragancia,
y ahora escupe,
una y otra vez
–sobre la arena
su espuma pegajosa.

Héctor Carreto (1953)
Picnic
Ediciones Caletita,
Monterrey, 2017

La oveja descarriada (28-VIII-2017)

Señor:
Déjame besar los labios de esa joven romana.
         No soy tu cordero más blanco,
no soy tu daga más pulcra
pero no falto a misa,
no olvido el ayuno
ni repartir el pan entre los mendigos.
Déjame besar los labios de esa joven romana.
         Déjame ser Uno con ella,
dame la forma del áspid
para enroscarme en su cuello
senos
         vientre
                     muslos
                                  tobillos
bajo el manzano.
         Señor:
El vino de consagrar es exquisito
pero el que brota
de sus intimidades
me abre las puertas del cielo.
         Ella no habla la lengua de tu iglesia;
cultivada por Venus y Minerva,
otorga placer
sin culpa ni castigo.
Déjame besar los labios de esa joven romana.
         Señor:
Déjame palpar su húmeda belleza,
lamer los pies de esa criatura
que triunfal ensaliva mi cuerpo.
          Señor:
No soy tu cordero más blanco,
no soy tu daga más pulcra,
pero deja que ponga mi pez en esa boca
         Cierra los ojos, Señor,
                                             y por piedad
déjame besar los labios de esa joven romana.

Héctor Carreto