Crepuscular (27-X-2018)

 

¡Fue una tarde! Los dos bajo una encina
que del monte en la cúspide se empina
sellamos nuestro amor.
Febo, alegre en el cielo sonreía
extrañado ante el cuadro que veía
de insólito color.
–         Tú, casi desmayada, ¿lo recuerdas?,
muy quedo me decías: “¡No me pierdas,
ten de mí compasión!
Yo, loco, entre mis brazos te estrechaba
y tierno y cariñoso te besaba
con boca y corazón.
–         Poco a poco, la fiebre del deseo
que acrecía mi ardiente devaneo,
de ti se apoderó;
y ebria entonces, balbuciste: “Sea…”,
y el Astro-Rey su luminosa tea
en el cielo apagó.

Adolfo Bernáldez
El Parnaso mexicano (los trovadores de México)
Maucci Hermanos, México – Buenos Aires, 1905
José López Rodríguez, Habana

Anuncios