El poema final (11-VI-2018)

 

Niños sin memoria
la muerte subraya el resplandor de su obra
emergiendo de los molinos
y del silencio
su modestia no logra borrar la maravillosa gentileza
la energía movilizadora
que conquistará el universo.
El mundo visible
quisiera ser restituido tal como salió del caos original.
–                  En los años de tormento
el recorrido abreviado hasta la esencia
vive porque quiere.
En adelante el cielo, el agua y la arena requerirán de
–          [colores sin estallidos
humildes
para poner al día su fecundidad.

Ikram Antaqui (1948-2000)
Epiphanios
UNAM / Ediciones del Equilibrista, México, 1992