Canto nocturno (14-XII-2018)

 

I
No sé si soy yo
la única despierta
en este campo tranquilo,
donde todo sueña,
o si soy
la única que duerme,
con mi sueño tan triste,
en este campo de luna
donde todo vive.

II
Noche, cómo me dueles,
clavada dentro
como garfio en el alma,
parece que has caído
sobre mí
y sellado mis ojos
con luto eternamente.

III
¿Verdad que estabas
tras de la luna
con tu alma inmensa,
que desde ahí
me mirabas en los sueños
nocturnos y sonreías?
Más allá, tras de la noche,
Estabas
con tu presencia de luz
toda pureza.

IV
Si con este aliento
bordado en la nostalgia,
que me hace vibrar y desprenderme,
pudiera confundirme
poco a poco con la tierra,
hasta plantar las raíces
de una dicha suave,
tierna y verde,
que con sus dedos hiriera
el centro enfermo de nublados cielos.

V
Hoy vibra tu alegría
entre mis venas,
y mañana vibrará
mi tristeza entre las tuyas.
Ahora de tu juventud
mana la savia
de mi árbol frutecido,
mañana tu alma
se irá secando con la mía.

Laura Elena Alemán (1924-1961)
Rueca. Otoño
Año I – Vol. I, México, 1941