En Roma hay pinos… (18-I-2019)

En Roma hay pinos, fuentes y senos. Pinos. Pida usted pinos. Los de la Piazza di Siena en la Villa Borghese. Los del Janicolo. Los de la Via Appia. Los del sepulcro de Keats. Fuentes. Pida usted fuentes. La fontana colosal del Acqua Paola, cerca de la Academia española, el estupendo getto de la Esedra, la exquisita delle Tartarughe, la del Tritone in Piazza Barberini, las que brotan de lirios sobre tinas de granito de Asuán frente al Palacio Farnese, las fuentes monumentales de San Pedro, y las fuentes pequeñas: el barril de Ripetta y el del Vícolo Doria y la fuente grandiosa, apoteosis del barroco, la fontana di Trevi en la que hay que echar un soldo para volver a Roma. Senos. Pida usted senos. Los trae la primavera, numerosos y erectos como los de la Diana efesia. En la terraza del Pincio, ya con el sol de saeta, las muchachas de Roma vestidas de casi nada amoldan la tarde a sus senos y desarrollan agudos frisos de perfil. Los tranvías de Roma son más estrechos que la cama de un general en campaña. Para bajar de un tranvía hay que rozar treinta pares de senos. Yo tengo en mi casa una caja vacía llena de sombras de senos, gracias a mi aliado el tranvía…

Carlos Pellicer,
Cartas desde Italia,
Fondo de Cultura Económica,
México, 1985.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s