De “Poemas no mandados” (24-VIII-2018)

 

XXVI
a Elena, que una vez escribió “y quisiera
soñar con el amor y sólo veo…”
Amo las migas de pan y las manchas de vino sobre el mantel
los zapatos embarrados
los libros subrayados
las tazas de café a la madrugada
los paraguas goteando en el zaguán
–           amo la cuenta exagerada del teléfono
la cocina llena de platos sucios
las huellas de manos de niño en paredes y almohadones
las toallas húmedas después del baño
las camas desvencijadas
las cacerolas abolladas
los bordes de la mesa
quemados por cigarrillos
–           amo los vidrios rotos por una pelota
los escalones gastados
los callos
los overoles grasientos
las rayuelas de tiza sobre la vereda
las moscas revoloteando cerca de la cocina
las enredaderas
el pasto creciendo en los cementerios
–           amo los hornos de pan
el filo gastado de los cuchillos
las cabezas despeinadas
las bocas despintadas
las camisas a las que les falta un botón
–           amo ciertos silencios
ciertos sonrojos
ciertas ausencias
–           amo los juegos de cartas incompletos
los espejos empañados
los cuentos de los abuelos
las mentiras de los abuelos
–           amo a todos los niños comiendo sandía
a todos los viejos sentados en las bancas de las plazas
a todos los cobradores de luz
a todos los vendedores ambulantes del mundo
amo locamente a los que escriben a escondidas
a los que llevan siempre su botellita en un bolsillo
a los que se deslizan silbando por calles desiertas
a los que charlan frente a un espejo
amo a los que se ríen de su miseria
y amo también a los que se esconden para llorar
–           amo el olor a ajo
a tostadas
a pasto recién cortado
a tierra mojada
y más aún
a los cenzontles
las jacarandas
las lombrices
los cerdos comiendo bellotas
–           amo las visitas inesperadas
las grandes ollas de frijoles
los colchones en el suelo
–           amo el olor a pis de niño
a comida quemada
–           amo incluso los bastones
las muletas
las sillas de ruedas
los anteojos
los dientes postizos
y amo también
en ciertos casos
ciertas puteadas
ciertas iras
ciertas muertes
–           amo mis ojos
mis oídos
mi piel
estas manos sobre la máquina
la máquina misma…
Elena Jordana (1934-2008)
Poemas no mandados
Joaquín Mortiz, México, 1978
Premio de Poesía Aguascalientes, 1978

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