Dolor (26-VI-2018)

 

Mi abismo se llenó de su mirada,
y se fundió en mi ser, y fue tan mía,
que dudo si este aliento de agonía
es vida aún o muerte alucinada.
–          Llegó el Arcángel, descargó la espada
sobre el doble laurel que florecía
en el sellado huerto… Y aquel día
volvió la sombra y regresé a mi nada.
–          Creí que el mundo, ante el humano asombro,
iba a caer envuelto en el escombro
de la ruina total del firmamento…
–          ¡Mas vi la tierra en paz, en paz la altura,
sereno el campo, la corriente pura,
el monte azul y sosegado el viento!

Enrique González Martínez (1871-1952)
Poemas truncos (1935)
En Obras completas, El Colegio de México, México, 1971

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