La belleza despierta en cada sitio (31-I-2018)

 

a Xavier Villaurrutia

En las mañanas alegres
cuando la noche antes ha estado el hombre
unido en el amor por la muerte
y se levanta y mira las flores
y descubre un azul cielo despejado
el adolescente sueña ángeles sin sexo.
La belleza despierta en cada sitio
y los cuerpos cansados
recuerdan el amor que se tuvieron
cuando miran las manos temblorosas
acariciar la almohada
y sienten en el roce la delicia
del dulce crimen cometido.
Entonces
hay una voz que está gritando muda
una nostalgia en cada pecho
y una inquietud sentida en el reposo
del cuerpo que camina por las calles
y que trabaja y suda y se alimenta
gozando lo gozado en la memoria.
Pero vendrá la noche con sus puertas cerradas
y el hombre mirará por las esquinas
y sus brazos de nuevo
buscarán el amor que se detuvo
para seguir su vida y prolongarla
en la blandura tierna de una piel amorosa
entre la ropa blanca abandonada
cerca de una ventana que guardará el secreto
de los cuerpos que un día que una noche
se amaron dulcemente sin decirse palabras.

Neftalí Beltrán

El olor del estipendio (30-I-2018)

 

Durante la enfermedad, se soñó cabalgando
algo muy semejante a su secreto.
No podríamos describirlo,
ni él ni yo,
pero pasaba impávido entre grandes gestos
de asombro, amenaza, miedo o desesperanza.
Él ya sabía entonces qué límites lo ceñían
a esa persona tan extraña
a ese sujeto que enviaba implacablemente
sus pensamientos llenos aún del olor del estipendio.
La lista de sus honorarios era como a continuación
–         [se dice:
el perfeccionamiento de lo inútil,
el vasto imperio de lo superficial,
el Gran Mundo de los temblorosos poseedores de
–         [migajas de miseria
y el de aquellos que descubren el velado tono aurífero
         [de las simpatías momentáneas,
o el desleído diseño de su agonía;
esa especie de comunicación telegráfica de la mutua
         [antipatía,
o la sombra de un lazo que se cierra sobre aquellos que
–         [comparten idéntico desprecio a un mismo ser.
Tales eran los precios. Sus tardes y sus días
estaban llenos de explosivas cóleras y sin embargo
         [inconmovibles.
Noche, desolación, sueño entre rejas
que asombrado veía llegar
hasta el primer escalón de entrada a su refugio.

Francisco Cervantes

Nieblas (29-I-2018)

En el alma la queja comprimida
y henchidos corazón y pensamiento
del congojoso tedio de la vida.
……….Así te espero, humano sufrimiento:
¡Ay! ¡ni cedes, ni menguas ni te paras!
¡Alerta siempre y sin cesar hambriento!
……….Pues ni en flaqueza femenil reparas,
no vaciles, que altiva y arrogante
despreciaré los golpes que preparas.
……….Yo firme y tú tenaz, sigue adelante.
No temas, no, que el suplicante lloro
surcos de fuego deje en mi semblante.
……….Ni gracia pido ni piedad imploro:
ahogo a solas del dolor los gritos,
como a solas mis lágrimas devoro.
……….Sé que de la pasión los apetitos
al espíritu austero y sosegado
conturban con anhelos infinitos;
……….Que nada es la razón si a nuestro lado
surge con insistencia incontrastable
la tentadora imagen del pecado.
……….Nada es la voluntad inquebrantable,
pues se aprisiona la grandeza humana
entre carne corrupta y deleznable.
……….Por imposible perfección se afana
el hombre iluso; y de bregar cansado
al borde del abismo se amilana.
……….Deja su fe en las ruinas del pasado,
y por la duda el corazón herido
busca la puerta del sepulcro ansiado.
……….Mas antes de caer en el olvido
va apurando la hiel de un dolor nuevo
sin probar un placer desconocido.
……….Como brota del árbol el renuevo
en las tibias mañanas tropicales
al dulce beso del amante Febo,
……….así las esperanzas a raudales
germinan en el alma soñadora
al llegar de la vida a los umbrales.
……….Viene la juventud como la aurora,
con su cortejo de galanas flores
que el viento mece y que la luz colora.
……….Y cual turba de pájaros cantores,
los sueños en confusa algarabía,
despliegan su plumaje de colores.
……….En concurso la suelta fantasía
con el inquieto afán de lo ignorado
forja el amor que el ánimo extasía.
……….Ya se asoma, ya llega, ya ha pasado,
ya consumió las castas inocencias,
ya evaporó el perfume delicado.
……….Ya ni se inquieta el alma por ausencias,
ni en los labios enjutos y ateridos
palpitan amorosas confidencias.
……….Ya no se agita el pecho por latidos
del corazón: y al organismo activa
la congoja febril de los sentidos.
……….¡Oh ilusión! mariposa fugitiva
que surges a la luz de una mirada,
más cariñosa mientras más furtiva.
……….Pronto tiendes tu vuelo a la ignorada
región en que el espíritu confuso
el vértigo presiente de la nada.
……….Siempre el misterio a la razón se opuso:
el audaz pensamiento el freno tasca
y exánime sucumbe el hombre iluso.
……….Por fin, del mundo en la áspera borrasca
sólo quedan del árbol de la vida
agrio tronco y escuálida hojarasca.
……….Voluble amor, desecha la guarida
en que arrulló promesas de ternura,
y busca en otro corazón cabida.
……….¿Qué deja al hombre al fin? Tedio, amargura,
recuerdos de una sombra pasajera,
quién sabe si de pena o de ventura.
……….Tal vez necesidad de una quimera,
tal vez necesidad de una esperanza.
del dulce alivio de una fe cualquiera.
……….Mientras tanto en incierta lontananza
El indeciso término del viaje
¡ay! la razón a comprender no alcanza.
……….Y ¿esto es vivir?… En el revuelto oleaje
del mundo, yo no sé ni en lo que creo.
Ven, ¡oh dolor! Mi espíritu salvaje
te espera, como al buitre, Prometeo.

Laura Méndez de Cuenca

Corregir (28-I-2018)

 

tú ya nunca te corregiste
(Coco dixit)

Corregir. Experto
en corregir sin encontrar
acierto. Dormir
con un ojo abierto
y el otro sumergido
en los errores y rumores
sin remedio.
Maniobras y tijeras
mordisqueando el aire
y sus batallas fantasmales.
¿Hay verdad oculta
en los errores? ¿Evidente con
rascarse hasta la carne viva?
Desviarme del error
y continuar con el desvío.
Eso. Sin atajos. Repitiendo
en un tropiezo
que algo quede –me decía
al oído el hueco el eco
ya trepado en la pared
un clavo flojo el indolente
que imagina todavía
tambaleando. Pero
nada, Eso. Ni su alcance
en desprendidos
que disuelvan posibilidad y
corrección y disyuntiva y
¿otra cosa?
……….Y en mitad del garabato zafio
y el borrón, el desacierto. Tras
la plana evaporada
y sus disfraces. Te encontré
sin disyuntiva
lejos de la pausa
desligada del retorno
de lomismo en un disloque
–a punta rota–. Ahora que
también podría ser feliz
a veces cuando toda tú
quisieras arrastrarme
hasta el cobijo
y la tibieza que devora
error, errares y desvíos.
……….Esa llama. En su raíz
feliz a secas irradiante se diría.
Cada parte de tu cuerpo
levantando de raíz y tallo. Fronda
un solo rayo –de certeza sola–.
Las palabras que se alejan
de tu cuerpo sin asirlo
porque en él se deslumbraron.
En su huida. Por su cuenta
descendiendo de su vuelo
a pome penyeach

Luis Cortés Bargalló

Contar un cuento (27-I-2018)

 

En el país de Irás y No Volverás
donde los relojes marcan el invierno en punto
y sólo en tu memoria habría primavera
si tuvieras tiempo de recordar
Pero sólo hay tiempo para buscar a la reina blanca
Aquí se congela el corazón y no puede romperse
Aquí se congelan las fuentes del llanto
Aquí se congelan las palabras que designan cosas de colores
y sólo sobrevive la palabra de su nombre
Pero tú no sabes cómo se llama la reina blanca
Se sabe poco de la reina blanca:
que habita un silencio sin ventanas
que habita el castillo de Salsipuedes
que habita el lugar del frío
Se sabe poco de la reina
que es completamente blanca
que ni pensando todas las rosas juntas
se podría armar un arrebol en sus mejillas
y que ni con todas las alas de todos los pájaros
se podría emigrar de su invierno en punto
Se sabe poco de ella
Pero no necesitas más para buscarla
Ni necesitas más para no encontrarla

Ulalume González de León

Eso son nuestras dos almas (26-I-2018)

 

Dos recuerdos que renacen
de la música callada,
y en un instante coinciden
en el jardín de la infancia.
Dos promesas que desnudan
a la blancura del alba,
formando un solo deseo
herido por la mañana.
Dos relojes en un sueño,
que de repente se paran,
dejando en silencio al tiempo,
y al poema sin palabras.
Dos esferas de cristal,
por la luz atravesadas,
dibujan un precipicio
donde la memoria aguarda.
Dos caricias de la ausencia,
que inventa la aurora blanca,
y que la nieve deshace
eso son nuestras dos almas.

Juan Vadillo